ÉRASE UNA VEZ UN PAÍS


ÉRASE UNA VEZ UN PAÍS


donde reinaba un bolígrafo que tenía vida propia. Era casi mágico puesto que podía hacerlo casi todo sin necesidad de nadie.


Era tan poderoso que en un sólo movimiento, dejó a 11,000 familias sin empleo en medio de una pandemia. Al mismo tiempo, dos países aliados de frontera, México y Canadá se sintieron traicionados por el mismo movimiento.


En un segundo puntillazo del bolígrafo, a países que son incubadoras de terroristas, se les extendió la alfombra roja con orquesta de bienvenida al nuevo país.


Así que Irán, que ha jurado vengar el asesinato de uno de sus “Boy Scouts llamado Soleimani” y ha llamado al país “el Gran Satán” y jurado el exterminio de Israel, ya tiene los muros que antes estaban cerrados, completamente abiertos para sus “Picnics” de muerte y terror. Aunque racismo y terrorismo no son lo mismo, parece que en Macondo sí.


La guardia nacional fue prohibida mientras ardían edificios, autos y pequeños negocios que eran arrasados durante todo un verano, pero 25 mil de ellos adornaron la capital como cualquier ciudad bajo ley marcial, por supuestas amenazas que resultaron puro montaje teatral.


5 mil de ellos fueron tratados como basura atestados en un estacionamiento en pleno invierno con un sólo baño y durmiendo desparramados en el suelo. No era una villa de Afganistán, sino Washington D.C.


10,000 de nuestros hermanos sin distanciamiento social, comenzaron a dirigirse a nuestra frontera alentados por una esperanza que va muriendo poco a poco bajo el peso que ahora siente la realidad del bolígrafo, que prometió lo que no planificó.


Antes de ser bolígrafo, el aspirante a serlo dijo que sabía qué haría con la pandemia. Cuando se convirtió en bolígrafo dijo que no se podía hacer nada. En mi barrio dirían...”no es lo mismo llamar al diablo que verlo venir papito”.


40 firmas en sólo días. Arbitrarias. Sin buscar consenso. Pero estableciendo el récord histórico de decisiones ejecutivas. Es como si el bolígrafo no pudiera resistir la tentación de moverse sobre cada papel que le pone al frente los que tienen el control remoto en la mano.


¿Habrá alguien por allí que lo esconda...aunque sea unos días en lo que respiramos un poco?.


Es que nos preocupa en algo las palabras de un asistente del bolígrafo. “Les tengo la buena noticia de que el bolígrafo apenas empieza”.


El bolígrafo dio otro puntillazo, asegurando que bebés sigan siendo asesinados desde el bolsillo de ciudadanos. Y en un acto de bondad suprema, el bolígrafo autorizó dinero a países pobres para que también allí se asesinaran bebés como queriendo ganarse el premio “Herodes”.


Nuestros amigos de China celebran el bolígrafo mientras Taiwán lo llora. Rusia está tranquilo por el bolígrafo mientras Ucrania no puede dormir por lo mismo.


Un Padre de familia que trabajaba desde 1997 con la compañía que borró del mapa el bolígrafo, dijo que “sólo pude entrar a mi camioneta y llorar”.


Gracias a Dios que uno de los asistentes más poderosos del dueño del bolígrafo le dio palabras de consuelo a los 11,000 nuevos desempleados.


“Chicos...aprendan a poner paneles solares, y quizá encuentren algún trabajito por ahí”


Para que no todas las noticias sean como estas, le tengo una muy buena...”se libraron de los tweets del bolígrafo anterior”. Y para ellos, eso es mejor que si Cristo ya hubiera regresado a la tierra otra vez.


Felicito a cada Pastor que ayudó al bolígrafo a llegar a su oficina. Los ángeles de cada bebé asesinado, no tendrán que acompañarlos en la tierra. Porque gracias al bolígrafo suyo, llegarán al cielo primero que usted.


Rubén Arroyo...¡Y volvimos a ser felices en Macondo!.

0 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo