RUBÉN...SIMPLE. MANTENLO SIMPLE


Una y otra vez confirmo, que Dios sólo espera de mí, que esté disponible para lo que sea que Él quiera hacer, donde sea y como sea. Y eso tan simple deja de ser simple si usted necesita entenderlo. He orado con fe y seguro de que alguien sanará y se ha puesto peor. He hecho una Oración simplemente porque me ha tocado hacerlo en forma inescapable y Dios ha hecho lo que oré pero no esperé. Nunca olvidaré el día en que oré porque enfermos se sanaran en una convención de editoriales cristianas en la ciudad de México, Distrito Federal. Acababa de disertar una corta meditación rodeado de mesas y exhibidores que intentaban vender sus productos. Nadie parecía estar interesado en lo que yo decía, excepto cuando dije...”Dios va a sanar gente aquí en unos minutos”. ¿Ha dicho usted algo alguna vez en público, para inmediatamente darse cuenta que con gusto recogería todo lo que dijo lo echaría en una maleta y saldría corriendo del lugar para no regresar nunca más?. Lo que creí fue un desacierto que puso mis nervios de punta, resultó ser una emboscada del Señor para introducirme al PRINCIPIO con el que empecé este escrito. Unos 10 Cidrianos me acompañaban en México. Por meses me habían escuchado hablar sobre explorar el mundo del poder manifiesto de Dios. Me habían acompañado a conferencias de “milagreros”. Los había convencido de que no teníamos opción. Teníamos que cruzar el puente desde... EL MENSAJE QUE SE OYE...AL MENSAJE QUE SE VE. Al terminar la “mini prédica”, solicité a los enfermos ponerse en pie. Me di cuenta que mis chicos me miraban fijamente. Ahora ellos estaban viendo a su Pastor hacer, lo que habíamos visto hacer a otros en cada viaje que habíamos ido buscando aprender. Y yo...¡quería que el Señor regresara a la tierra otra vez antes de que yo terminara de orar!. mientras la gente escuchaba “mi Oración de fe“, yo pensaba dentro de mí...”Dios mío, si no sanas a nadie, el mundo y mis chicos sabrán, que aquí nació y murió una pretención en forma de Pastor”. Lleno de terror por dentro, pero colocando mi “rostro de autoridad”, pedí que levantaran las manos “todos”, (sí...leyó bien...dije todos”) los que se habían sanado. Las manos se levantaban en diferentes direcciones. Luego, los testimonios se sucedían uno tras otro. El resto de los días de la convención, llegaban a nuestro exhibidor de todos lados gente con enfermedades y dolencias. Allí nació el primer equipo de Cidrianos operando en sanidades y milagros. NO NACIMOS DE UNA EXPLOSIÓN DE FE. SÓLO NOS PUSIMOS A DISPOSICIÓN DEL ESPÍRITU SANTO...Y ESO FUE... ...ASÍ DE SIMPLE. Rubén Arroyo...Simple Rubén...Mantenlo simple.


0 vistas
  • Facebook - White Circle
  • Instagram - White Circle
  • Twitter - White Circle
  • YouTube - White Circle

© 2019 Rubén Arroyo Ministries.  Todos los derechos reservados. CIDRA CHURCH EDITS