LÁSTIMA vs. MISERICORDIA


LÁSTIMA vs. MISERICORDIA


La primera tiene como fuente de origen las fuerzas del alma. La segunda tiene su perfil evidenciado en la Biblia.


Cuando tienes lástima de alguien, ese alguien podría manipular tu sentimientos para esperar de ti, que siempre estés ahí para llenar su necesidad, entender su situación y hacerte cómplice de su inacción. La lástima te lleva a sentirte responsable de los sentimientos y condiciones de esa otra persona.


La lástima te esclaviza con culpa y vergüenza, cuando no ayudas a esa persona en necesidad, aunque la hayas ayudado muchas veces, y con toda probabilidad en los mismos escenarios una y otra vez. Pero no puedes evitar sentirte mal si no lo vuelves a ayudar.


La lástima te lleva a cargar personas que teniendo piernas para caminar, se niegan a caminar por sí solas.


La misericordia por otro lado, nunca se divorcia de la verdad ni de la justicia. Es decir, la misericordia "carga" a la otra persona mientras al mismo tiempo le recuerda que tiene sus piernas para que camine. Pero si la persona después de un tiempo se sigue negando a caminar por sus propias piernas, la misericordia sabe que llegó el tiempo de dejar a esa persona en el suelo porque no gastará más del tiempo justo.


La lástima dará el mismo consejo mil veces a la misma persona, aunque nunca lo tenga en cuenta. La misericordia sabe cuando decir..."todo lo que te podía decir, ya te lo dije, llegó la hora de que lo pongas en práctica".


Tener lástima te esclaviza. Tener misericordia te regocija. La lástima te llena de culpa si no la usas. La misericordia te deja paz cuando la ejecutas.


Por lástima no le dices a alguien lo que necesita oír. La misericordia no tiene compromiso con los sentimientos, sino con la verdad y la justicia.


JESÚS TUVO MISERICORDIA DE TODOS...PERO LÁSTIMA POR NINGUNO.


Rubén Arroyo...Desde la Misericordia.

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